Koppert Balonmano Triana: “Trabajar, trabajar y trabajar”

El filial del Helvetia BM Prointegrada es una de las muestras del progreso del club y lucha por ascender a la Segunda Nacional.

El Helvetia BM Prointegrada se ha convertido en un fenómeno social más de Sevilla. Su impresionante racha de victorias le han aupado, aún a cierta distancia, a la lucha por el ascenso a la División de Honor Plata, la segunda categoría del balonmano español. La mejora de los resultados durante la temporada ha sido directamente proporcional a la consolidación del proyecto de futuro. El plan avanza y sigue. Y es esperanzador. Pero para construir ese porvenir también es necesario disponer de unos cimientos sólidos. Y no hay mayor indicador del progreso de un club que su estructura de base: su cantera.

Ahí aparece su segundo equipo: el Koppert Balonmano Triana. Tratando de emular a sus mayores, estos chavales también tienen una meta fijada: el ascenso a la Segunda Nacional. Actualmente militan en la Primera Andaluza Senior Masculina, en la cual han accedido a su segunda fase, la que da derecho a luchar por subir de categoría. De momento, en dos partidos disputados, victoria en casa contra Lepe y empate a domicilio en Lebrijas, con remontada final incluida. “Un punto de oro”, resaltan.

El Paraguas, la pista en la que aspiran a jugar con el primer equipo, acoge sus entrenamientos los miércoles. El de esta semana lo dirigirá Juan de Dios Gómez Cabrera ‘Juande’, el segundo entrenador. Jorge Caro, el máximo responsable, no puede estar presente en los primeros compases. Estos días está de guardia en su profesión —es técnico de una compañía eléctrica—, la cual debe compaginar con sus responsabilidades baloncestísticas. Él asegura que “se lleva bien, lo mejor que se puede. Me sirve también un poco para descargar el estrés diario y liberar la mente”. “Aparte —incide— de que esto es como religión para nosotros. Yo llevo mamando esto desde que tengo dieciséis años”.

Antes de comenzar el entreno, ‘Juande’ pone énfasis en que, en estos primeros dos partidos, “lo mejor ha sido la actitud del equipo y la ilusión que tienen los chavales”. Aunque, eso sí, “hay que mejorar la defensa y el lanzamiento, que es lo que vamos a trabajar hoy”. Dicho y hecho.

Empieza el calentamiento, fundamental para prevenir las lesiones. Buena cuenta de ello da Álex Sánchez. El salmantino es uno de los que alterna el primer equipo con el segundo. “Me lesioné la semana pasada del abductor y me estoy recuperando. Ya parece que va para adelante. Estoy a tope para este fin de semana”, explica mientras estira.

El próximo escollo se llama BM Jerez DFC, el domingo a las a las 10 y media de la mañana. El segundo técnico los define como “un equipo veterano, con mucha tradición en balonmano y que también busca el ascenso”. Expone que “tendremos que hacer ataques rápidos para que no estén cómodos”, pero también reconoce que “no conocemos nada más de Jerez”. Desgraciadamente, en la categoría no hay streamings para ver los partidos.

Otro obstáculo más son las bajas. José Manuel Durán, pieza clave del conjunto, es un habitual del primer equipo. Además, también están las lesiones. Sin embargo, el veterano preparador no pone excusas: “Solo disponemos de un pivote porque el otro está lesionado. A ver también cómo está Álex Sánchez. De todas maneras tampoco hemos podido contar con ellos en fases de la temporada y estoy seguro de que Jorge Caro lo sabrá manejar bien”.

‘Juande’, a quien el propio Álex Sánchez califica como “el puto amo”, es un eminencia en la materia y una figura venerada en el club. Sabe de sobra por dónde pasa el futuro. “Yo he estado en la Dirección Técnica del club, he entrenado al femenino…  y el objetivo fundamental que nos marcamos hace cinco años fue el trabajo de base”, esgrime.

Para ello, señala Gómez, “tenemos un coordinador de base, Juan Palomo, que está haciendo un trabajo magnífico. Disponemos también de una buena red de captación y una buena coordinación con los colegios y se está notando. Empezamos con muy poquitos niños y ahora estamos con más de cien. Hemos doblado todas las categorías en masculino y femenino”.

Esa red de captación se ve plasmada en la propia configuración de la plantilla: “En este equipo, al principio de temporada, no se conocían ninguno. Se hizo nuevo entre julio y agosto. Tenemos, como yo digo, ‘la selección española de universitarios’. Hay gente de Córdoba, Ciudad Real, Badajoz , Gijón, Cádiz, Salamanca… y es un grupo que tiene futuro”.

El entrenamiento sigue por los ejercicios técnicos, imprescindibles para Juan de Dios. “En equipos de cantera en el aspecto en el que es más conveniente profundizar es en el técnico-táctico, porque, al ser jóvenes, la parte física la aguantan”, sostiene; a la vez que abunda en la importancia de la fluidez comunicativa entre primer y segundo equipo: “Jorge tiene mucha comunicación con Fernando Castelló [entrenador del primer equipo] a lo largo de la semana para ver qué se necesita”.

El propio Jorge Caro llega justo para los ejercicios. Aunque ha delegado el entrenamiento en Juan de Dios, no quiere perdérselo. Habla con él para coordinar el trabajo y mejorar para el próximo encuentro. Tiene claro que “la experiencia que les falta a estos chavales se la dan los partidos, no los entrenamientos”. Como la que tuvo él, jugador desde los dieciséis hasta los veintiocho años, al que un problema cardiaco cortó la carrera.

Pero a pesar de los buenos resultados obtenidos, ambos técnicos no se desvían del foco principal del Koppert Balonmano Triana. “Son niños a los que les vas enseñando más y creándoles camino.. Los estás formando para que el primer equipo pueda nutrirse de ellos”, explica Caro. “Al final el objetivo del segundo equipo es ayudar al primero para cuando nos pidan jugadores. Evidentemente nos gusta ganar a todos, pero si nos piden a Vargas para que vaya a Almería con el Helvetia pues estamos al servicio del club”, completa Gómez. Por ello, no ascender sería “una decepción”, pero “no un fracaso”.

Alex Sánchez coincide en la reflexión: “Decepción o no, el trabajo está ahí y se ha llevado a cabo durante toda la temporada. Si se consigue, de lujo. Si no, una motivación más para el año que viene”.

El entrenamiento tiene su última fase en un partidillo de preparación, donde se ponen en práctica los conceptos aprendidos. Unos conceptos que se transiten en los distintos equipos de cantera, para cuya implantación ‘Juande’ pide paciencia. “Los resultados no van a venir hoy, sino a largo plazo. A lo mejor se ven de aquí a diez años porque requiere mucho tiempo. Además tenemos un problema de instalaciones, con los chavales teniendo que jugar en el Charco de la Pava en invierno. Pero vamos creciendo y vamos bien”

Termina el entrenamiento. Los jugadores, mientras estiran, se reúnen en torno a Jorge, quien les da la última arenga para el domingo y la clave única para progresar, tanto en el balonmano como en la vida: “Trabajar, trabajar y trabajar”.

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